La valiente apuesta de Evlay, el productor estrella de la música urbana: dejó todo y se reinventó como DJ en Berlín

Su documento dice «Facundo Yalve» pero hizo carrera invirtiendo las letras de su apellido y rebautizándose «Evlay«. Es uno de los productores más requeridos del país, a tal punto que desde la época de la pandemia trabajó con Bizarrap, Milo J, Nicki Nicole, Wos, Babasónicos, Ysy-A, Louta, Ca7riel, 1915, Sebastián Yatra y la lista sigue. Antes ganó experiencia en los estudios Roma e trabajó con el equipo de productores de Lali.

Como reconocimiento de la industria a toda esa etapa, ganó el Premio Gardel en 2022 y 2024, además de aparecer en múltiples nominaciones. De a poco, casi en paralelo a sus lograos como productor, fue profundizando una carrera solista que incluye un disco con participaciones estelares (333, con Santi Motorizado, Wos, Lisandro Aristimuño, Ca7riel, Taichu y Neo Pistea), un álbum a dúo con Ysy-A (Saturación pop) y el electrónico 01.Epidermis, el primero de una ambiciosa serie creada y realizada en Berlín, su nueva residencia.

Ahora vino por unas semanas a Buenos Aires. Ya presentó Epidermis en vivo en una noche antológica en Crobar junto a invitados como Ysy-A y José Bonetto, armó un set sorpresa en Local, y está terminando de montar su nuevo estudio entre La Paternal y Villa Crespo.

En una charla con Clarín, Facu cuenta que en Crobar intentó unir ambos mundos, lo nuevo y electrónico con las versiones remixadas de las canciones de 333. «Pero es difícil poder hacer eso,» admite.

-¿Cuál fue el momento bisagra para esta reinvención?

-Claramente irme y dejar de tocar guitarras con Wosito en todos sus shows. Siento que eso y la preparación me llevó a armarme el clima perfecto. Tengo menos compromisos, agarro menos cosas acá y desaparezco un poco del mapa del mundo. Ahora estoy disfrutando desde otro lado.

-¿El plan original era desconectarte de todo o hacer cosas a distancia con la gente de acá?

-En un principio era irme y no generarme ninguna especie de compromiso, justamente para poder aprovechar y conocer bien la ciudad de Berlín, pero tampoco hacer un sabático, ¡ni loco! En los últimos años hice varios viajes, desde tocar con Wos hasta quedarme un mes para aprender a ser DJ. Dos veces me quedé seis meses y otra vez estuve cuatro.

Sentí una corriente muy loca, así que se me armó estructuralmente para decir que ahí tengo gente que quiero y la ciudad me encanta. Culturalmente, es la meca de la música electrónica y encontré algo que me motivó y me sacó completamente de la producción convencional.

-¿Este disco lo fuiste armando de a poco, o salió rápido?

-Fueron como dos años el proceso, no necesariamente de estar en el estudio, pero sí ir encontrándolo y que se vaya armando conceptualmente. Capaz que en un mes me metía una semana entera, avanzaba un montón, me paraba, miraba para atrás, decía “No me gusta nada” y volvía de nuevo a empezar. Tuve muchas de esas células de laburo y quedaron algunos tracks. Luego le dije a muchos amigos que se sumen, participen, y ahí se me me armó a otro nivel.

-¿Ya pasaste música allá?

-Me habían dicho de hacer un ciclo y ya estaba armando una fecha, pero entre que estaba terminando el disco y tenía todo este caos de noviembre y diciembre, lo postergué un poco. Ahora estoy hablando con bookers para un tour.

Con Milo J mezcló el disco en vivo en Morón, donde hubo invitados como Nicki Nicole, Bizarrap, Agarrate Catalina, Turf, Bhavi y Nito Mestre. En cambio con Wos se juntaron a principios de 2025 en Berlín «y lo terminamos en Londres con Tom Crow, uno de los chicos que labura con nosotros y antes trabajó con Coldplay. Tenía las llaves de un estudio que es como su casa, y ahí laburamos el EP. Abrimos un poco la parte compositiva y después lo mezclé».

-¿Lo de Ysy-A fue más impulsivo, no?

-Sí. Dos días antes de irme a Berlín tenía muchas bases que no entraron en mi disco porque decidí solo sacar una parte, así que armé una carpeta y le dije que tenía música para darle. Se vino un jueves y yo me iba el domingo. Hicimos un track y al otro día quedamos los dos re manija, vino de nuevo y seguimos. Un mes después nos vimos en Madrid y en Berlín. Se dio de esa manera. ¡Fue un delirio, nunca en mi vida hice un disco en tan poco tiempo! Hay algo ahí en Berlín que es espectacular, quizás por esta movida de libertad tan random.

-¿Cómo sigue este año?

-No tengo absolutamente nada armado, aunque hay algunas cosas medias pisadas, como el festival Buena Vibra el 21 de febrero y una fecha propia en marzo. Y en abril me quiero rajar de nuevo a Berlín. Mi idea es meterle con todo al proyecto principal y después ir viendo.

Fuente Clarin

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