El robo de las fotos familiares desató una verdadera batalla campal en “Gran Hermano: Generación Dorada”, derivando en gritos, empujones y pedidos urgentes de expulsión.
El conflicto comenzó luego de la gala de nominaciones, cuando Steffany “Campanita” Pereira descubrió que le habían escondido su maquillaje. En busca de venganza, ingresó a una de las habitaciones y hizo desaparecer las fotos de los hijos de Pincoya, Solange Abraham, Mariela y Yanina Zilli.
Al notar que Campanita había tocado la fotografía de su hijo, la participante chilena estalló a los gritos exigiendo respeto por un objeto tan personal. “Ella no tiene por qué sacarme la foto de mi hijo”, exclamaba desbordada.
En defensa de Pincoya, Danelik fue al cuarto y le vació los armarios a Campanita, tirando toda su ropa. Además, admitió haberle escondido el maquillaje y amenazó con tirarle el neceser a la pileta.
Tras la violencia explícita vivida en la madrugada, Campanita publicó un comunicado en sus redes sociales denunciando agresiones físicas, verbales y psicológicas dentro del reality, amenazando incluso con iniciar acciones legales contra la producción.












