Griselda Sánchez subió un video a sus redes sociales explicando su versión de lo que pasó: “Están desinformando. Acá aclaro algunos de los tantos hechos de injusticia que sucedieron el 25 de mayo con Marisol Arena y su hermana Mayra Arena, y sus influencias políticas. El fiscal Sebastián Vila se negó a atender a mi abogado”, dijo con tono firme.
Todo comenzó cuando Griselda estaba en la pizzería “La Farola” del barrio porteño de Chacarita junto al director de cine José María Cicala. En ese momento ingresaron las hermanas Mayra y Marisol Arena, quienes —según testigos— comenzaron a grabar contenido político con un teléfono celular. Esto habría generado la molestia de Griselda, quien se acercó a increparlas y terminó arrojando sus teléfonos al piso. La situación se fue de las manos y terminó en una pelea física entre las mujeres.
La policía intervino y Griselda fue detenida. El SAME asistió a las hermanas Arena por traumatismos leves en brazos, mientras que Sánchez fue atendida por un golpe en la cara y una lesión en un dedo.
Más tarde, en sus redes, Griselda aseguró que todo fue una provocación política, y denunció influencias en el tratamiento del caso por parte del fiscal Sebastián Vila, quien —según ella— no quiso recibir a su abogado para presentar pruebas.












