Desde Urbana Trans expresamos nuestro más profundo repudio y nuestra absoluta condena ante los gravísimos hechos de violencia y salvajismo ocurridos en los Lagos de Palermo, que vuelven a poner en evidencia la vulnerabilidad a la que seguimos estando expuestas las personas trans frente al odio, la discriminación y la violencia.
Lo sucedido no puede ser considerado un hecho aislado ni quedar reducido a un episodio más de violencia. Es una señal de alarma que debe interpelar a toda la sociedad y, especialmente, a quienes tienen responsabilidades institucionales y políticas.
La comunidad trans lleva décadas de lucha para conquistar derechos que nunca fueron concedidos como un regalo, sino alcanzados con organización, resistencia, militancia y, muchas veces, poniendo el cuerpo y la propia vida. Cada derecho conquistado tiene detrás historias de persecución, exclusión, violencia y compañeras que ya no están.
Hoy vemos con enorme preocupación cómo se reproduce mundialmente un escenario político atravesado por discursos de derecha y ultrafascistas que colocan nuevamente a las identidades trans en el centro de sus ataques. Discursos que buscan instalar el odio, cuestionar nuestras existencias, manipular nuestros derechos y convertir nuestras vidas en una disputa política.
No podemos permitir que se naturalice este retroceso.
Nuestros derechos no son privilegios ni concesiones de ningún gobierno. Son derechos humanos. Sin embargo, cada vez que una persona trans decide transicionar, muchas veces se encuentra obligada a volver a demostrar quién es, a defender su identidad, a enfrentar barreras institucionales y sociales y a dejar años de su vida en nuevas luchas para recuperar derechos que ya deberían estar garantizados.
Es profundamente injusto que tengamos que luchar una y otra vez por derechos que tanto nos costó conquistar. Nuestra existencia no está en debate y nuestra dignidad no puede depender del gobierno de turno.
Desde Urbana Trans sostenemos que los hechos de violencia de esta magnitud deben ser investigados hasta las últimas consecuencias. Exigimos que se identifique a los responsables, que se apliquen las sanciones correspondientes y que exista una respuesta judicial e institucional contundente. La violencia contra las personas trans no puede quedar impune ni repetirse.
También exigimos que los mandatarios y las autoridades competentes se expresen públicamente sobre lo sucedido. El silencio institucional frente a hechos de esta gravedad no es una opción. Quienes ocupan cargos de representación tienen la responsabilidad de pronunciarse, condenar la violencia y demostrar con acciones concretas que la vida y la integridad de las personas trans importan.
No alcanza con discursos de inclusión en fechas conmemorativas. Necesitamos políticas públicas, protección efectiva, justicia y compromiso real.
Nuestra lucha es una lucha por la vida, por la libertad de ser, por el derecho a existir sin miedo y por una sociedad donde ninguna persona tenga que sufrir violencia por su identidad de género.
Desde Urbana Trans no vamos a retroceder. No vamos a naturalizar el odio, no vamos a aceptar el silencio y no vamos a permitir que se pongan en discusión los derechos conquistados con tanta lucha.
Porque detrás de cada derecho hay una historia de resistencia. Y detrás de cada acto de violencia hay una sociedad que tiene la obligación de responder.
¡Basta de violencia contra las personas trans!
¡Los derechos conquistados no se negocian!
¡Justicia y sanción para los responsables!
“ Nuestros derechos no se negocian y nuestras vidas no pueden seguir expuestas al odio”.
Agustina Quaranta
URBANA TRANS












