La guerra entre Wanda Nara y Mauro Icardi por la custodia de sus hijas sumó un nuevo capítulo. Después del violento robo que sufrieron las nenas en la casa de Milán ,hecho que les costó, entre otras cosas, la pérdida de sus pasaportes, Wanda denunció que el futbolista se niega a firmar la documentación necesaria para que puedan volver al país.
Mientras tanto, Icardi tendría intenciones de anotarlas en un colegio temporal en Turquía, a la espera de que sean deportadas, algo que ella calificó como una forma de separarlas de sus hermanos.
La empresaria fue más allá y aseguró que el sufrimiento de las nenas ya es evidente en las sesiones online con sus psicólogas, donde piden volver a su colegio, su casa, su familia y sus mascotas.
Cerró el descargo con un fuerte cuestionamiento hacia el padre de sus hijas, a quien acusó de mostrarse “feliz” en sus salidas mientras ignora el pedido desesperado de las menores por regresar.












